martes, 18 de diciembre de 2012

Norteamericanos Comen su Peso en Alimentos Genéticamente Manipulados


Los norteamericanos están comiendo su peso y más en alimentos genéticamente manipulados cada año, muestra un nuevo análisis de Environmental Working Group. En promedio, la gente come un estimado de 85,5 kgs de alimentos genéticamente manipulados en un período de 12 meses. El típico adulto norteamericano pesa 81,1 kgs.

Esta figura eleva una interrogante: si planeas comer tu peso de cualquier cosa al año, no querrías asegurarte que fuera algo seguro de comer?
Por increíble que parezca, virtualmente no se han hecho estudios de salud a largo plazo sobre el consumo de alimentos genéticamente manipulados. Y no se vislumbran estudios en algún tiempo cercano. El gobierno no está haciendo esta clase de estudio, y no está requiriendolo de la industria alimentaria. Ni siquiera hace posible que los científicos independientes los realicen, ya que bajo la ley, aquellos que poseen patentes sobre alimentos genéticamente manipulados deciden, en la mayoría de los casos, qué pruebas pueden- y no pueden- ser llevadas a cabo.
Como resultado, el jurado aún delibera – de hecho, ni siquiera ha escuchado la evidencia—sobre si los alimentos genéticamente manipulados puedan causar problemas de salud. Y la respuesta a esta pregunta probablemente seguirá inconclusa por varios años. Asi que, qué pueden hacer los consumidores por mientras? No mucho – a no ser que exijan el etiquetado de alimentos genéticamente manipulados. Por lo menos, así los consumidores sabrían si la comida que están comprando contiene ingredientes genéticamente manipulados, y podrían decidir por sí mismos si eso es lo que quieren para ellos y sus familias.
Este básico tema del derecho a saber sólo se convertirá en más importante en el futuro, ya que se espera que el consumo de alimentos genéticamente manipulados crezca sustancialmente.

85,5 kgs de alimentos genéticamente manipulados es subestimar

Para calcular cuánta comida GM come la gente al año, los investigadores de EWG comenzaron con los datos del 2011 del US Department of Agriculture sobre el consumo per cápita de cuatro alimentos que comúnmente derivan de cosechas GM: azúcar, endulzantes a base de maíz, aceite de ensaladas y “productos de maíz.”
Estimamos cuántas de estas comidas eran probablemente manipuladas genéticamente. Comparamos las figuras de consumo con los últimos datos de la USDA que mostraban que el 95% de la remolacha azucarera, 93% de la soya y 88% del maíz cultivado en USA son de cosechas genéticamente manipuladas. También aplicamos los datos federales, que muestran que el 79% del aceite de ensaladas consumido en USA es aceite de soya, y 55% del azúcar viene de las remolachas azucareras.
De estas figuras, EWG calculó que el promedio norteamericano consume anualmente alimentos genéticamente manipulados en estas cantidades: 30,8 kgs de remolacha azucarera, 24,4 kgs de jarabe de maíz, 17,2 kgs de aceite de soya y 13,1 kgs de productos con base a maíz, lo que da un total de 85,5 kgs.
Eso es mucho, pero probablemente es subestimado, ya que no contempla todos los alimentos genéticamente manipulados que consume la gente. Otros alimentos que comúnmente vienen en versiones genéticamente manipuladas – pero que no están incluidos en los calculus de EWG— son aceite de canola, aceite de semilla de algodón, papaya, calabaza amarilla y otros productos de soya que no son aceite. (EWG también excluyó alimento para animales genéticamente modificado que la gente podría consumir indirectamente en forma de carne.)
Mientras más cosechas GM son aprobadas y criadas comercialmente, se esperaría que la cantidad promedio de alimentos genéticamente manipulados consumidos fuera mucho más alta que 85,5 kgs al año. EWG consideró solo tres cosechas genéticamente manipuladas, pero más de 30 otras están siendo testeadas en pruebas de campo en la actualidad, incluyendo manzanas, cebada, pimientos, repollo, zanahorias, coliflor, guindas, ajíes, café, arándanos, pepino, linaza, uvas, kiwis, lentejas, pomelos, lechugas, melones, mostazas, cereales, olivos, maní, cebollas, peras, arvejas,  caquis, piñas, popcorn, rábanos, frutillas, azúcar de caña, girasoles, camotes, tomates, nueces y berros.
Aunque no está claro cuánto tiempo tomará para que estas cosechas GM lleguen al mercado, esta larga primera lista parece indicar que la gente podría estar comiendo dos o tres veces su peso en alimentos GM dentro de la próxima década.

Niños e Hispanicos sospechosos de consumir más alimentos GM

Alguna gente puede que coma más que su cuota en alimentos GM. Los hispanoamericanos, por ejemplo, quienes típicamente comen entre 2 a 3 veces más harina de maíz que gente de otra etnia, se espera que estén consumiendo una dosis extra de alimentos GM en sus dietas.
Similarmente, los datos muestran que los niños comen más harina de maíz y endulzantes por kilo de masa corporal que los adultos. Dada la cantidad de fuentes GM de donde derivan estos ingredientes, es posible que los niños ingieran más alimentos GM.
Tomando partido de su derecho a saber debe ser razón suficiente para que la gente vote a favor del etiquetado de alimentos GM. Aquí otra buena razón: Los norteamericanos están comiendo su peso corporal en alimentos GM cada año – y no tienen idea de dónde viene ese alimento. Sin duda, algo para digerir.